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PARQUE PACHACAMAC

¿CÓMO CONSTRUIR UN PARQUE EN UN DESIERTO COSTERO
AMENAZADO POR LA ACCIÓN HUMANA Y LAS FUERZAS DE LA NATURALEZA
SIN ALTERAR LOS RESTOS ARQUELÓGICOS MILENARIOS QUE AÚN SE ENCUENTRAN BAJO TIERRA?
 
Vista del terreno del Santuario de Pachacamac. En la imagen se pueden ver las huellas causadas por los desplazamientos humanos y la erosión causado por los vientos costeros.
Copyright 2017-Marcela Durand

CREANDO UN ZÓCALO Y UN MANTO

Un paisaje innovador que transforma la ecología y el crecimiento urbano en los principales impulsores para proteger el patrimonio arqueológico 
Parque Kaukari, Chile por Teodoro Fernández
EL ZÓCALO
es un paseo urbano activo que delimita el sitio de Pachacamac, protegiéndolo de la expansión urbana, pero también lo conecta con el barrio existente activando una serie de espacios públicos actualmente en abandono. El Zócalo actúa como una "fábrica de agua," filtrando las aguas servidas del barrio y reutilizándolas para irrigar el parque.
Lomas de Ancón, Lima. Foto: José Mamani
EL MANTO
es una cubierta viva que cubre parte del sitio, protege los restos arqueológicos de las fuerzas de la naturaleza y proporciona servicios educativos, culturales y ecosistémicos a los barrios circundantes. El manto actúa también como una "fabrica de niebla," moviendo agua reciclada a través del parque para crear un Tilandsial, un ecosistema típico del desierto costero peruano.
Un balcón urbano resistente para que la comunidad pueda recorrer el parque.
Un delicado manto de plantas sin raíces para proteger el terreno de la erosión.

ESTRATEGIAS DE DISEÑO

El parque es concebido como una delgada faja de espacio público que se conecta al tejido urbano existente, rodeando al sitio y protegiendo el patrimonio arqueológico en el Santuario.
Usando un canal para traer agua reciclada de las lagunas de tratamiento existentes y usando técnicas de bio-filtrado para tratar las aguas negras del barrio, proponemos usar aspersores de niebla para regar este paisaje árido.
Tomando el trazado de las murallas históricas para proteger y moverse en el Santuario, diseñamos múltiples circuitos y modos de transporte que permiten que tanto los habitantes del barrio como los turistas puedan recorrer el parque.
ZÓCALO URBANO
AGUA RECICLADA
CIRCUITO PACHACAMAC
Un desafío como este necesita estrategias resilientes que se adapten a las necesidades del Santuario y de la comunidad en el tiempo. Estas ideas pueden ser aplicadas en contextos similares a otros proyectos de paisaje en Lima.

INNOVACIÓN

CANALES DE REGADÍO
TRATAMIENTO DESCENTRALIZADO
PASARELAS DE NIEBLA
Un prototipo de pasarelas semi-elevadas transportarán el agua  por las dunas y la gente para que recorran el tilandsial. Un sistema incorporado de nebulizadores transformará el agua en niebla para regar este nuevo ecosistema.
En el Parque Pachacamac el problema del crecimiento urbano es la solución para regar el parque. Proponemos crear una red de pequeños estanques de tratamiento bajo tierra para reciclar las aguas negras del barrio. 
Proponemos traer agua reciclada a los estanques de regadío del parque, moviéndola a lo largo del perímetro en delgadas y profundas acequias para regar los árboles del Zócalo.
Un problema conlleva una oportunidad y un problema difícil conlleva una innovación. Para transformar el árido sitio de Pachacamac en un parque proponemos 3 innovadoras estrategias  en torno al agua para distribuir, reciclar y regar

EL ZÓCALO

El Zócalo propone un paseo y un límite al parque, ocupando el perímetro del Santuario, variando su espesor dependiendo de las necesidades específicas de cada tramo. Este paseo separa las viviendas existentes del parque por medio de un camino perimetral, pero a la vez conecta los espacios abiertos existentes, integrados a la comunidad, proporcionando áreas activas para la recreación como parte del circuito. De esta manera, la intención es crear una circulación continua, que no solo mejore el acceso y la conectividad, sino que además sea parte de la vida cotidiana de los residentes, una atracción para los visitantes y también una protección del parque del acceso sin control. El objetivo es crear un balcón urbano sobre la Pampa, para contemplar su inmensidad en lugar de incrementar la segregación a través de una barrera opaca.

 

Este paseo tiene dos tramos principales. En el límite norte, el Zócalo Urbano alberga la nueva Explanada de Pachacamac; la que contiene una plaza a escala urbana, un mercado comunitario, un lugar ceremonial para la bandera del Perú, un centro de visitantes, un vivero y un amplio paseo este-oeste que enmarca la entrada norte del Parque. Aquí se propone también transformar el estacionamiento de autobuses existente en un centro multimodal para facilitar el intercambio entre autobuses urbanos y vehículos privados.

 

En el borde sur, el Zócalo Arqueológico conecta las entradas del Museo de Sitio y del MUNA. Este paseo articula una secuencia de áreas sombreadas, plantaciones y explanadas que conectan ambos lados de la antigua carretera Panamericana. En esta área, complementando el programa existente, se propone un nuevo acceso al Parque, el edificio administrativo, un puente peatonal frente al Museo del Sitio, un mirador sobre el área de humedales y un área de estacionamiento para visitantes. Junto a ellos, una estructura tensada da sombra al Mercado de Artesanías de Pachacamac, orientado principalmente a los visitantes de las ruinas y del MUNA.

 

El resto de la extensión del Zócalo es un paseo público que permite recorrer el borde del parque. Este borde varía en su ancho adaptándose a las diferentes condiciones del sitio, proporcionando una variedad de espacios abiertos, instalaciones deportivas, pabellones de usos múltiples y estructuras de sombra para el disfrute de las comunidades vecinas. En intervalos de 250m., se dispondrán baños y puestos de vigilancia que garantizarán el uso seguro de este paseo.  

EL MANTO

Así como el Zócalo protege el Santuario del acceso indiscriminado, el Manto ecológico es una superficie viva que protege la Pampa y sus tesoros de las fuerzas de la naturaleza. Se proponen tres estrategias de paisaje para consolidar la vegetación dentro del área del parque: 

Parque de Niebla y los Tilandsiales de Pachacamac

Los tilandsiales son ecosistemas que se encuentran en el desierto costero de Perú y Chile. Estas formaciones de plantas son principalmente monogenéticas, compuestas casi en su totalidad por una o más especies del género Tillandsia. A pesar de la extrema aridez del desierto, los "tilandsiales" son ecosistemas permanentes que sobreviven gracias a la niebla costera. En los "tilandsiales", las poblaciones de estas especies siguen un patrón de crecimiento en bandas que está determinado por la pendiente y la cantidad de niebla que reciben. Epífitas como Tillandsia landbeckii, Tillandsia latifolia y Tillandsia straminea se usarán en el Manto debido a que, al no tener raíces, pueden cubrir grandes extensiones de tierra sin afectar el subsuelo. Además, su capacidad para acumular arena a lo largo del tiempo permitirá mantener los restos arqueológicos seguros para las futuras generaciones. Este parque de niebla acentuará el carácter desértico costero tan propio de Lima, regando el Tillandsial de manera no invasiva y sumándose a las poblaciones de tilandsias ya existentes en la zona sur del Santuario.

Huertos Educativos

Uno de los objetivos principales de este proyecto es integrar a la comunidad como beneficiarios y administradores del parque. Los huertos de árboles frutales ubicados cerca de los puntos de acceso al parque se utilizarán para enseñar a la comunidad sobre la agricultura en el desierto y las técnicas innovadoras de plantación en climas áridos. 
Que los vecinos puedan llevar a casa el fruto de especies como Mangos (Mango Indica), Chirimoyo (Annona cherimola), cítricos limón x limón, cítricos naranjos x sinensis y Moreras (Morus alba), ayudará a la comunidad a ver y aprender de los valores del desierto y su ecología.

 

Reforestación de Algarrobos

Proponemos reforestar el perímetro del manto con una plantación en grilla de 20x20m de Prosopis y Taras. Estas especies poseen raíces que alcanzan los acuíferos profundos, lo que las hace altamente tolerantes a la sequía. Esta plantación permitirá reducir la temperatura del suelo y actuará como una barrera contra el viento para el zócalo y su paseo de borde. Experimentos anteriores, como el de la Pampa del Tamarugal en Chile, son una prueba viviente del éxito de una reforestación a escala regional en uno de los paisajes más áridos del mundo.